El centro es la persona que sirve y que es servida, que ayuda y que es ayudada
jueves, 22 de abril de 2010
martes, 20 de abril de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
El verdadero enamoramiento
EL VERDADERO ENAMORAMIENTO REQUIERE UN ESFUERZO
(De Alfonso Aguiló en www.interrogantes.net)
"Contemplaba su juventud y su belleza como algo que jamás fuera a agotarse. No comprendía aún que ningún amor debería apoyarse demasiado en la belleza. ¿Por qué nos negamos a admitir que la belleza y la juventud son fortunas prestadas? ¿Por qué imaginamos siempre que lo que nos encandila hoy nunca podrá convertirse en el peor de los desamores cuando llega el mañana?
"Nuestra boda no fue por amor. Fue una boda por simple enamoramiento. Esos enamoramientos que son sensaciones que provocan intercambios de certezas, besos, abrazos y un sinfín de intuiciones proclives así al egoísmo de creernos dueños del mundo, con derecho a imaginar maravillas perpetuas y un continuo esperar lo que, cuando llega, nos deja fríos. En aquella época, yo no sabía hasta qué punto ese enamoramiento puede ser simple egolatría, ganas de ver en el otro lo que nosotros queremos ver y que, al imaginar lo que vemos, todo se nos vuelve atracción, necesidad de fundir nuestros deseos a los de la persona de la cual nos enamoramos. Y es que, en el fondo, lo que hacemos es enamorarnos de nosotros mismos.
"Veíamos aquello como una eternidad de novela bucólica, con cielos nítidos, siempre soleados, no exenta de pesadillas, de lobos acechando una manada de corderitos buenos, de turbiedades inesperadas, de cambios de humor."
Así rememoraba el protagonista de una novela de Mercedes Salisachs la historia del comienzo de su matrimonio. La historia de una decepción, de muchas frustraciones y egoísmos hasta llegar a comprender que la mayor parte de lo que nos atrae con la vista es sólo pura fachada, hasta comprobar que el atajo del deseo deja casi siempre un poso de insatisfacción, un triste sabor a desengaño. Eros, esa especie de minidiós griego, mensajero del amor, heredó de sus padres una naturaleza contradictoria que le hizo rico en deseos y pobre en resultados. A ese diosecillo travieso y juguetón le gusta llamar a nuestro corazón por medio de la belleza corporal, y esa llamada nos parece a veces irresistible. Luego vienen concesiones que no dan lo que prometen, que nos atraen pero luego echan a volar.
Deseo y amor
Desear a otra persona no es lo mismo que amarla, y el deseo, muchas veces, lo que en realidad pretende es utilizar, poseer, manipular. La fuerza del deseo, sobrecargada en nuestros días por el impulso de los omnipresentes mensajes eróticos, hace que la imaginación, la sensibilidad, la memoria del hombre actual estén condicionadas por un potenciamiento excesivo y enfermizo del deseo. Para descubrir la riqueza propia de la otra persona, para llegar a conocerla y a enamorarse de verdad de ella, y no simplemente desearla, es preciso un esfuerzo nada despreciable. Cuando el enamoramiento recae demasiado en lo corporal, aquello ofrece poca consistencia respecto al futuro, porque lo corporal es la parte más efímera de lo humano, la parte más volátil, la que más sufre el declive del paso de los años.
El verdadero enamoramiento lleva siempre a una dilatación de la personalidad, es un alegrarse más con la felicidad del otro que con la propia. Es meter al otro como protagonista fundamental de nuestro proyecto de vida. Queda entonces comprometida nuestra libertad, y eso siempre cuesta, porque significa renunciar a muchas cosas, porque el amor actúa como una fragua donde se templan nuestros egoísmos y nuestros deseos. Porque hay deseos nuestros que no son compatibles con ese amor, deseos que quizá hasta entonces eran buenos y legítimos pero que ahora ya no lo son. En cualquier amor, una vez pasado el acné del primer enamoramiento, la clave del éxito está en ese doloroso proceso de purificación de los deseos. Se trata de una dura prueba, que sirve para foguear y madurar esa relación, que saca a la luz la calidad del material de que estamos hechos y que, sobre todo, saca a la luz la realidad de nuestro empeño por mejorar. Si no se supera esa prueba, en el fondo nos habremos enamorado de nosotros mismos.
"Nuestra boda no fue por amor. Fue una boda por simple enamoramiento. Esos enamoramientos que son sensaciones que provocan intercambios de certezas, besos, abrazos y un sinfín de intuiciones proclives así al egoísmo de creernos dueños del mundo, con derecho a imaginar maravillas perpetuas y un continuo esperar lo que, cuando llega, nos deja fríos. En aquella época, yo no sabía hasta qué punto ese enamoramiento puede ser simple egolatría, ganas de ver en el otro lo que nosotros queremos ver y que, al imaginar lo que vemos, todo se nos vuelve atracción, necesidad de fundir nuestros deseos a los de la persona de la cual nos enamoramos. Y es que, en el fondo, lo que hacemos es enamorarnos de nosotros mismos.
"Veíamos aquello como una eternidad de novela bucólica, con cielos nítidos, siempre soleados, no exenta de pesadillas, de lobos acechando una manada de corderitos buenos, de turbiedades inesperadas, de cambios de humor."
Así rememoraba el protagonista de una novela de Mercedes Salisachs la historia del comienzo de su matrimonio. La historia de una decepción, de muchas frustraciones y egoísmos hasta llegar a comprender que la mayor parte de lo que nos atrae con la vista es sólo pura fachada, hasta comprobar que el atajo del deseo deja casi siempre un poso de insatisfacción, un triste sabor a desengaño. Eros, esa especie de minidiós griego, mensajero del amor, heredó de sus padres una naturaleza contradictoria que le hizo rico en deseos y pobre en resultados. A ese diosecillo travieso y juguetón le gusta llamar a nuestro corazón por medio de la belleza corporal, y esa llamada nos parece a veces irresistible. Luego vienen concesiones que no dan lo que prometen, que nos atraen pero luego echan a volar.
Deseo y amor
Desear a otra persona no es lo mismo que amarla, y el deseo, muchas veces, lo que en realidad pretende es utilizar, poseer, manipular. La fuerza del deseo, sobrecargada en nuestros días por el impulso de los omnipresentes mensajes eróticos, hace que la imaginación, la sensibilidad, la memoria del hombre actual estén condicionadas por un potenciamiento excesivo y enfermizo del deseo. Para descubrir la riqueza propia de la otra persona, para llegar a conocerla y a enamorarse de verdad de ella, y no simplemente desearla, es preciso un esfuerzo nada despreciable. Cuando el enamoramiento recae demasiado en lo corporal, aquello ofrece poca consistencia respecto al futuro, porque lo corporal es la parte más efímera de lo humano, la parte más volátil, la que más sufre el declive del paso de los años.
El verdadero enamoramiento lleva siempre a una dilatación de la personalidad, es un alegrarse más con la felicidad del otro que con la propia. Es meter al otro como protagonista fundamental de nuestro proyecto de vida. Queda entonces comprometida nuestra libertad, y eso siempre cuesta, porque significa renunciar a muchas cosas, porque el amor actúa como una fragua donde se templan nuestros egoísmos y nuestros deseos. Porque hay deseos nuestros que no son compatibles con ese amor, deseos que quizá hasta entonces eran buenos y legítimos pero que ahora ya no lo son. En cualquier amor, una vez pasado el acné del primer enamoramiento, la clave del éxito está en ese doloroso proceso de purificación de los deseos. Se trata de una dura prueba, que sirve para foguear y madurar esa relación, que saca a la luz la calidad del material de que estamos hechos y que, sobre todo, saca a la luz la realidad de nuestro empeño por mejorar. Si no se supera esa prueba, en el fondo nos habremos enamorado de nosotros mismos.
sábado, 17 de abril de 2010
viernes, 16 de abril de 2010
miércoles, 14 de abril de 2010
La atención y el trabajo mediático simultáneo
Las decisiones más importantes no las toma un ordenador

Frank Schirrmacher, uno de los editores del Frankfurter Allgemeine Zeitung, ha demostrado en libros anteriores su olfato para detectar temas importantes. En su última obra, Payback, se plantea cómo mantener la agudeza mental en un mundo en el que la abundancia de información y la multitarea apenas dejan tiempo para pensar y mantener la atención.
Artículo tomado de http://www.aceprensa.com/
Firmado por José Félix Pons de Villanueva
Fecha: 6 Abril 2010
“Cuanto más penetra el ordenador en nuestro modo de hablar y en nuestra comunicación, tanto más urgente es una educación con el fin de mostrar que los modos de comportamiento humano más valiosos no se caracterizan por la posibilidad de ser anticipados”. Esta es, a mi modo de ver, la sentencia más aguda del último libro de Frank Schirrmacher, Payback (1), en el que aborda por qué en la era de la información nos vemos obligados a hacer lo que no queremos y cómo podemos recuperar el control sobre nuestro pensamiento. El acercamiento antropológico al fenómeno de la red es realmente una asignatura pendiente.
El conocido editor del Frankfurter Allgemeine Zeitung, Frank Schirrmacher, fue premiado como periodista del año 2004 por su libro Das Methusalem-Komplott, que trata sobre el envejecimiento de la población y la crisis demográfica (cfr. Aceprensa 14-07-2004). En 2006 marcó el tema del año en Alemania con su libro Minimum sobre la familia como columna vertebral de la sociedad. En 2007 fue el primer periodista en recibir el premio Jacob-Grimm de la lengua alemana.
Según Schirrmacher “las tres ideologías que han cambiado de un modo más radical la vida de los hombres en los dos últimos siglos han sido el taylorismo –es decir, la optimización del trabajo controlado por un cronómetro y la obsesión por la máxima eficacia–, el marxismo y el darvinismo. A estos tres modos de ver el mundo los encontramos de nuevo juntos en la época de la digitalización en forma personificada. El taylorismo bajo la forma de la multitarea (realizar varias tareas al mismo tiempo), el marxismo en la forma de la información gratuita y en la autoexplotación con el microtrabajo en la red (del que se aprovecha sobre todo Google) y el darvinismo en la forma de la ventaja que obtiene el primero entra en posesión de una información decisiva”.
Devorar datos
La avidez por conseguir información sigue mecanismos similares a la necesidad de conseguir alimento. A veces incluso es más bien un devorar inconsciente que un digerir. Es necesario ir pensando en la dieta informática. La distracción se ha convertido en “trabajo”. La red está cambiando nuestra forma de pensar. Acumulamos muchos conocimientos en nuestro cerebro y ya se habla de la existencia de un “cerebro externo”, que es la red. Ahora bien, la utopía de que un ordenador que llegue a “pensar”, es eso, una utopía. Un ordenador no tiene más inteligencia que la que le metemos dentro.
El mayor riesgo es, sin embargo, la pérdida del fundamento de toda decisión inteligente: la atención. Al manejar varios programas al mismo tiempo sufrimos constantes distracciones. Tardamos unos 25 minutos en entrar de nuevo en la materia que habíamos abandonado y este el motivo por el cual constantemente nos preguntamos: ¿qué estaba haciendo?
Schirrmacher cita al investigador Clifford Nass sobre la multitarea:
– Cuanto más se decanta la persona por el trabajo mediático simultáneo tanto menos es capaz de decidir qué quiere almacenar en su memoria de trabajo y, por lo tanto, todavía aumenta más su despiste.
– El que practica la multitarea pierde sistemáticamente la habilidad de distinguir entre lo importante y lo trivial. Así le ocurre también a la memoria, lo cual conlleva ser menos capaces de sacar conclusiones.
– Al practicar la multitarea se reacciona con más frecuencia ante falsas alarmas y, por lo tanto, al llegar una nueva información somos capaces de abandonar todo lo que hacíamos y perdemos la capacidad de juzgar si tenía sentido distraer la concentración o no.
– La multitarea no lleva a trabajar con mayor rapidez, sino que uno se vuelve más lento en cada una de las tareas que realiza al mismo tiempo.
– La capacidad intelectual de los que hacen varios trabajos simultáneamente produce cada vez más fallos y se deteriora.
“La cuestión de la que nos tenemos que ocupar –concluye Schirrmacher– no es qué hacemos cuando pensamos, sino qué hacemos cuando no pensamos. ¿Qué ocurre cuando nos basamos de un modo rutinario en la experiencia sin reflexionar sobre ella?. En otras palabras: ¿qué ocurre cuando nuestra atención ha sido corroída?”.
Nos distinguen las preguntas
Schirrmacher nos recuerda que lo que nos distingue de las máquinas no son las respuestas sino las preguntas. En la red queremos descubrir quiénes somos al descubrir lo que hace todo el mundo. No hay ninguna noticia verdaderamente importante que no nos llegue. Lo que ocurre es que nos volvemos cada vez más ciegos ante lo inesperado.
La informática está cambiando la forma de enseñar y de estudiar. Según cita Schirrmacher el estudiante medio se pasa tres horas y media en la red, telefonea con el móvil dos horas, escribe cada curso 42 páginas de trabajos de seminario y más de 500 páginas de emails y se pasa toda la clase mirando en Facebook... y, en parte, estudia una carrera que en el futuro ya no existirá... Conclusión: estamos perdiendo el sentido de la enseñanza y del aprendizaje. ¿De qué nos sirve el tiempo que ahorramos con las nuevas tecnologías si no lo utilizamos para pensar más sobre el fin de nuestro actuar?
Schirrmacher concluye que en los tiempos de la vida digital, en el ejercicio de nuestra libertad, lo que resulta más importante es la necesidad de un cambio de perspectiva.
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NOTAS
(1) Frank Schirrmacher. Payback. Karl Blessin Verlag. Múnich (2009). 240 págs, 17,95 €.
lunes, 12 de abril de 2010
Una Novena (¡y más!) por el Santo Padre Benedicto XVI

ORACIÓN POR EL PAPA BENEDICTO XVI
Señor, fuente de la vida y la verdad eternas,
otorga a tu Pastor, Benedicto XVI,
un espíritu de valentía y juicio recto,
un espíritu de conocimiento y amor.
Señor, fuente de la vida y la verdad eternas,
otorga a tu Pastor, Benedicto XVI,
un espíritu de valentía y juicio recto,
un espíritu de conocimiento y amor.
Que al gobernar con fidelidad a quienes
han sido confiados a su cuidado, pueda él,
como sucesor del Apóstol Pedro y Vicario de Cristo,
construir Tu Iglesia en un sacramento de unidad,
amor y paz para el mundo entero. Amén.
V/ Oremos por el Papa Benedicto XVI.
R/ Que Dios lo proteja, le conceda una larga vida,
han sido confiados a su cuidado, pueda él,
como sucesor del Apóstol Pedro y Vicario de Cristo,
construir Tu Iglesia en un sacramento de unidad,
amor y paz para el mundo entero. Amén.
V/ Oremos por el Papa Benedicto XVI.
R/ Que Dios lo proteja, le conceda una larga vida,
lo bendiga en la tierra,
y lo preserve del poder de sus enemigos.
V/ Que Tu mano esté sobre Tu Santo Siervo.
R/ Y sobre Tu Hijo, a quien has ungido.
Padre nuestro… Ave María… Gloria a Dios…
CABALLEROS DE COLÓN
En solidaridad con nuestro Santo Padre
Adapted from Manual of Prayers
16000-S 4-10
R/ Y sobre Tu Hijo, a quien has ungido.
Padre nuestro… Ave María… Gloria a Dios…
CABALLEROS DE COLÓN
En solidaridad con nuestro Santo Padre
Adapted from Manual of Prayers
16000-S 4-10
domingo, 11 de abril de 2010
Fiesta de la Divina Misericordia
Juan Pablo II concretó un deseo de Jesús a Santa Faustina Kowalska

Tomado de http://unsacerdoteentierrasanta.blogspot.com/2010/04/el-domingo-del-la-misericordia-divina.html
"Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: -Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:-Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: -Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidas" (Jn 20, 19-23).
El Señor en una aparición a Sor Faustina Kowalska le dijo que deseaba que el segundo domingo de Pascua se dedicara a la Divina Misericordia. El Papa Juan Pablo II hizo ese anuncio el día en que canonizó a Sor Faustina, precisamente en el Domingo de la Divina Misericordia del año 2000. Como dijo el Papa en la homilía: “En todo el mundo el Segundo Domingo de Pascua recibirá el nombre de Domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros”. También este Papa -que esperemos ver pronto en los altares- falleció en la víspera del día de la Misericordia Divina del año 2005. Por eso hoy quería publicar esta foto y tener este cariñoso recuerdo al Santo Padre y a este lugar Santo.
Es muy posible que el lugar donde los discípulos estuvieran encerrados fuera el Cenáculo. En este sitio no está permitido celebrar la Santa Misa. El Papa Juan Pablo II tuvo el privilegio en el año 2000 de poder celebrar el Santo Sacrificio del Altar en ese lugar tan especial. Allí fue donde instituyó el Señor la Eucaristía y el Sacerdocio. Y también, como decía, es posible que allí se les apareciera con su cuerpo resucitado y les dijera esas palabras del Evangelio de hoy: "A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidas". Todos estos acontecimientos confluyen hoy en este lugar: el Cenáculo, el santo Papa Juan Pablo II y la fiesta de la Misericordia Divina.
El Señor en una aparición a Sor Faustina Kowalska le dijo que deseaba que el segundo domingo de Pascua se dedicara a la Divina Misericordia. El Papa Juan Pablo II hizo ese anuncio el día en que canonizó a Sor Faustina, precisamente en el Domingo de la Divina Misericordia del año 2000. Como dijo el Papa en la homilía: “En todo el mundo el Segundo Domingo de Pascua recibirá el nombre de Domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros”. También este Papa -que esperemos ver pronto en los altares- falleció en la víspera del día de la Misericordia Divina del año 2005. Por eso hoy quería publicar esta foto y tener este cariñoso recuerdo al Santo Padre y a este lugar Santo.
Es muy posible que el lugar donde los discípulos estuvieran encerrados fuera el Cenáculo. En este sitio no está permitido celebrar la Santa Misa. El Papa Juan Pablo II tuvo el privilegio en el año 2000 de poder celebrar el Santo Sacrificio del Altar en ese lugar tan especial. Allí fue donde instituyó el Señor la Eucaristía y el Sacerdocio. Y también, como decía, es posible que allí se les apareciera con su cuerpo resucitado y les dijera esas palabras del Evangelio de hoy: "A quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados; a quienes se los retengáis les quedan retenidas". Todos estos acontecimientos confluyen hoy en este lugar: el Cenáculo, el santo Papa Juan Pablo II y la fiesta de la Misericordia Divina.
sábado, 10 de abril de 2010
Exposición de la sábana santa comienza hoy en Turín
Casi dos millones de visitantes con cita previa. El Santo Padre, Benedicto XVI también estará en Turín. Una sección especial sobre la sábana en encuentra.com
viernes, 9 de abril de 2010
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